{"id":3370,"date":"2022-11-09T18:21:12","date_gmt":"2022-11-09T23:21:12","guid":{"rendered":"https:\/\/viboralblog.com\/?p=3370"},"modified":"2022-11-10T18:47:29","modified_gmt":"2022-11-10T23:47:29","slug":"abro-los-ojos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viboralblog.com\/index.php\/2022\/11\/09\/abro-los-ojos\/","title":{"rendered":"Abro los ojos"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Abro los ojos. Como siempre. Como si fuera tan normal hacerlo, y uno estuviera destinado a repetir ese movimiento por una eternidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero esta vez es distinto. Casi como haber muerto. Sin saberlo. Sin sentirlo. Mientras alguien cortaba de un tajo los hilos que me unen al mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que estoy sintiendo puede ser producto de la exageraci\u00f3n. De todas formas, tambi\u00e9n es exagerado atribuir mis sensaciones a un solo motivo. Despu\u00e9s de todo, uno puede morirse en cualquier momento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eso de estar advertido, no deja de ser particular. Aun trat\u00e1ndose de una operaci\u00f3n de menor riesgo, es innegable que aumentan las probabilidades de morir. Y uno de repente se espabila. Como si acabara de ver una buena pel\u00edcula de terror y los sentidos se tornaran agudos, afilados, exagerados, desbordantes de imaginaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s o menos as\u00ed ando desde ayer. Por eso pas\u00e9 la tarde admirando el paisaje. El cultivo de ma\u00edz reci\u00e9n cosechado. Las monta\u00f1as y sus bosques. Un sinf\u00edn de p\u00e1jaros que flotaban entre cantos. La quebrada. Dos gatos que corren y brincan como esp\u00edritus naturales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfNecesitamos tanto los finales para poder apreciar las cosas? \u00bfDe verdad somos tan brutos o hay tambi\u00e9n algo de pose? Qui\u00e9n sabe. Lo cierto es que se puede saborear la muerte desde un punto de vista m\u00e1s inconsciente. Casi como si fuera un postre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y pensar que el ombligo siempre estuvo salido. Igual que el de mi pap\u00e1 y el de mis dos hermanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunos ni\u00f1os se burlaban. Pero me hab\u00edan entrenado tan bien al respecto que respond\u00eda, inmutable, que no se trataba de un error. Ni siquiera de un defecto. Era algo normal. Hab\u00eda ombligos para fuera y hab\u00eda ombligos para dentro. Eso era todo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchos a\u00f1os despu\u00e9s, una doctora de labios finos y mirada sensual me revel\u00f3 la verdad, como si intuyera mi ignorancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfPero usted s\u00ed sabe que tiene una hernia?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y yo respond\u00ed que s\u00ed, que obvio, como si tambi\u00e9n me hubieran entrenado para que las desilusiones no me afecten en absoluto y me resulten de lo m\u00e1s normal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Pero no se preocupe. No es grave. Por el momento ni siquiera hay que operar. Ya si usted ve que de pronto crece&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como cosa rara, me qued\u00e9 pensando en las palabras. En ese usted. Siempre tan cort\u00e9s. Tan refinado. Tan distante. Un verdadero impostor del matiz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Abro los ojos y no estoy muy seguro del orden de los factores. Es posible que alguien acabe de despertarme. O que yo lo haya imaginado en sue\u00f1os. Por ahora solo s\u00e9 que estoy en una camilla, rodando por un corredor, con una manta encima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No alcanzo a pensar mayor cosa. De repente entramos a una gran sala. Los brazos que arrastran la camilla me abandonan ah\u00ed, frente a unos ventanales. \u00c1rboles y cielo. Much\u00edsima luz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Observo a una enfermera que hace anotaciones en una planilla y enseguida grito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfCu\u00e1nto tiempo estuve dormido?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella responde sin mirarme, como si hablara con un tipo de loco al que tiene clasificado con antelaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfEn cu\u00e1nto tiempo me puedo ir? Tengo fr\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La enfermera sugiere que me vuelva a dormir. Le respondo que no tengo sue\u00f1o y, por alg\u00fan motivo anestesiado, me empe\u00f1o en demostrarlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Noto de golpe que la sala est\u00e1 vac\u00eda. A lo mejor estoy hablando demasiado. M\u00e1s bien me callo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Miro hacia el ventanal. Los \u00e1rboles recostados contra el cielo. El milagro de la creaci\u00f3n. La inquietud perpetua de las part\u00edculas. Esa cantidad inaudita de informaci\u00f3n. La rareza de estar vivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llega alguien en otra camilla. Unos enfermeros cierran de inmediato las persianas y el fr\u00edo se hace m\u00e1s intenso. Tiemblo. Sobre todo en las piernas. Vuelvo a gritar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Tengo mucho fr\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque nadie dice nada, una enfermera viene a poner un tubo que comienza a soltar un chorro de aire caliente en el interior de la manta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfCu\u00e1ndo puedo irme?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La sala vuelve a vaciarse. Me quedo pensando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfCu\u00e1ntos a\u00f1os anduve aplazando este asunto? \u00bfPor qu\u00e9 ser\u00e9 as\u00ed siempre con todo? En el futuro, probablemente, un dolor al que no le parar\u00e9 ni cinco de bolas terminar\u00e1 mat\u00e1ndome de una vez por todas. No ser\u00eda extra\u00f1o. Casi todas las muertes que uno escucha empiezan as\u00ed: a partir de un dolor insignificante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo bueno es que tambi\u00e9n estoy entrenado para el tema. Desde ni\u00f1o me la paso pensando en la fragilidad del instante. En los finales. En la muerte. Como si fuera un simple pasatiempo que me distrae de lo dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La noche anterior me tom\u00e9 unas cervezas con Cata y con Natalia. Como era de esperarse, supieron delicioso. Tambi\u00e9n com\u00ed como un animal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la ma\u00f1ana siguiente, hace apenas un rato, me fui mirando el paisaje verde por la ventanilla. Las casas. Los \u00e1rboles. Los caminos. Las personas. Tantas vidas organizadas. Tanto sentido suelto por ah\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La anestesia fue cuesti\u00f3n de segundos. Sin embargo, no quise que las luces del quir\u00f3fano se apagaran por su cuenta. Por m\u00e1s que se empe\u00f1aran en representar los reflectores de una abducci\u00f3n alien\u00edgena, las apagu\u00e9 yo mismo. Cerr\u00e9 los ojos y me concentr\u00e9 en mi propia existencia, como una nave a punto de partir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Abro los ojos y pienso en Cata. En los gatos. En la casa. La ventana de mi escritorio. Los paisajes. La vereda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sigo estando aqu\u00ed. Y es cierto. Puede que mis cavilaciones se hayan pasado de tono. O de pronto no. Cualquiera sabe que las impresiones son fr\u00e1giles. Y tenues. Siempre al borde. Siempre a l\u00edmite. Como un canto. O una espina. Una frase suspendida al vuelo. Ese vuelo tan \u00faltimo. Tan definitivo. Ese instante tan famoso. Tan dif\u00edcil de saber.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Abro los ojos. Como siempre. 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