{"id":2874,"date":"2021-12-06T16:38:06","date_gmt":"2021-12-06T21:38:06","guid":{"rendered":"https:\/\/viboralblog.com\/?p=2874"},"modified":"2026-05-13T18:21:42","modified_gmt":"2026-05-13T23:21:42","slug":"hojas-sueltas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viboralblog.com\/index.php\/2021\/12\/06\/hojas-sueltas\/","title":{"rendered":"Hojas sueltas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante mucho tiempo, solo escrib\u00ed p\u00e1ginas sueltas a mano. Recuerdo que una noche me dieron ganas de hacerlo por primera vez y que, a partir de entonces, lo segu\u00ed haciendo. Siempre de manera lenta, deteni\u00e9ndome a cada tanto y sin sobrepasar jam\u00e1s la extensi\u00f3n de una sola hoja.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por esos d\u00edas, adquir\u00ed una extra\u00f1a costumbre que consist\u00eda, m\u00e1s que nada, en evitar cualquier tipo de correcci\u00f3n. Y aunque ahora resulta imposible saber lo que mi yo de aquel entonces pensaba, me atrever\u00eda a decir que consideraba cualquier tipo de modificaci\u00f3n como un acto de falsedad total. A lo mejor por eso, aquel yo prefer\u00eda guardar sus escritos en un caj\u00f3n y solo volver a leerlos, pasado cierto tiempo, cuando esos mismos textos le parec\u00edan ajenos y se dedicaba, infructuosamente, a buscar un sentido oculto entre sus frases.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hubo un tiempo a\u00fan m\u00e1s delirante (no s\u00e9 si antes o despu\u00e9s) en el que decid\u00ed no volver a leer ning\u00fan libro, pues consideraba que cualquier influencia pod\u00eda resultar nociva para mi propia escritura. Si mal no recuerdo, ten\u00eda bastante que ver con la esencia que supuestamente yo tra\u00eda incorporada y que deb\u00eda preservar a toda costa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En lo sucesivo, pas\u00e9 tambi\u00e9n por \u00e9pocas en las que escribir significaba, ante todo, no aspirar a escribir y, por ende, no escribir nada en absoluto. Basta decir, sin embargo, que mis convicciones nunca han sido muy estables que digamos y cuando se presentaba la ocasi\u00f3n de escribir cartas o poemas que incrementaran mis posibilidades de conseguir novia, no dudaba ni un segundo en hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n es verdad que en alg\u00fan oscuro momento viv\u00ed \u00e9pocas repletas de farsa, en las que me dedicaba a pregonar a los cuatro vientos que yo escrib\u00eda, cuando en realidad no lo hac\u00eda ni por equivocaci\u00f3n. Pasado un tiempo, sin embargo, termin\u00e9 por moverme al extremo opuesto y comenc\u00e9 a escribir con cierta constancia y sin llegar a mencion\u00e1rselo a nadie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre tanta idea disparatada e indefendible, lo cierto fue que la escritura me llam\u00f3 la atenci\u00f3n desde muy temprano. Solo que durante un largo, largo tiempo, no hice otra cosa que pasarme la vida esquiv\u00e1ndola. Y claro. Como no me interesan ni me nacen las explicaciones, no s\u00e9 ni por qu\u00e9 me llam\u00f3 la atenci\u00f3n, ni por qu\u00e9 busqu\u00e9 hacerle el quite durante a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En realidad, siempre me ha costado creer en las razones y los motivos que la gente esboza para explicar sus propios actos y comportamientos. En ese sentido, los escritores no son la excepci\u00f3n. Muchos tienen todo tipo de respuestas s\u00faper convincentes y se la pasan explicando o tratando de explicar el motivo por el que supuestamente escriben, al mejor estilo de los villanos de los c\u00f3mics que cargan con una desgracia fundamental a cuestas y se encargan de ir narr\u00e1ndola por ah\u00ed con tal de justificar su maldad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El asunto es que a m\u00ed me sucede justo lo contrario. No me interesa andar pensando en por qu\u00e9 escribo, ni mucho menos en para qu\u00e9. Despu\u00e9s de todo, la escritura no representa para m\u00ed una simple decisi\u00f3n de anta\u00f1o o un sue\u00f1o anhelado que se materializ\u00f3 de golpe, y al que simplemente me entregu\u00e9 como si acabara de convertirme a un nuevo sacramento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay d\u00edas, por ejemplo, en que me siento a escribir y, sin haber pasado del primer rengl\u00f3n, pierdo el impulso y me desanimo por completo, como si la confianza en m\u00ed mismo y en los elementos que me rodean acabara de vaciarse y me sintiera caminar sobre una capa demasiado fina. A punto de romperse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los pensamientos, sin embargo, son muchas veces un perverso disfraz de las numerosas excusas que existen para preferir no hacer algo. Vuelvo a comprobarlo una vez m\u00e1s, cuando intento seguir adelante y esos mismos pensamientos procuran disuadirme dici\u00e9ndome, entre otras cosas que, por m\u00e1s esfuerzo que invierta, mi escritura jam\u00e1s valdr\u00e1 la pena.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A continuaci\u00f3n, me invade una suerte de nostalgia por los tiempos en que me sentaba a escribir sin pensar jam\u00e1s en lo que escrib\u00eda. Y luego, para intentar protegerme del des\u00e1nimo, regreso a los lugares m\u00e1s c\u00f3modos del escrito que lleve en curso. Esas partes m\u00e1s elaboradas en las que solo hace falta corregir y que, por momentos, parecen dar buenas muestras del trabajo logrado. Desafortunadamente, los pensamientos vuelven al acecho y me hacen creer que estoy dando m\u00e1s vueltas de lo necesario en torno a detalles insignificantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y as\u00ed, mientras trato de acallar mis propios pensamientos, voy avanzando, casi sin saberlo. Ya luego, cuando la mente regresa al silencio, descubro que las palabras pueden ser una simple fachada de algo que surge por dentro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hebra y filamento<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cara visible de los canales secretos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este punto, las l\u00edneas del escrito empiezan a suceder al fin. De verdad. Y terminan transformadas en algo \u00edntimo y a la vez ajeno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al cabo de un rato, siento que se acaba el silencio y pienso que, a lo mejor, el escrito necesita descansar, tomar un poco de aire. A partir de ahora, esperar\u00e9 un tiempo antes de volver a leerlo. Para entonces, sentir\u00e9 sin duda el mismo extra\u00f1amiento de esas noches lejanas en que descubr\u00eda las frases que otro yo hab\u00eda dejado sin corregir sobre una hoja cualquiera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante mucho tiempo, solo escrib\u00ed p\u00e1ginas sueltas a mano. 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