{"id":2742,"date":"2021-08-28T12:07:56","date_gmt":"2021-08-28T17:07:56","guid":{"rendered":"https:\/\/viboralblog.com\/?p=2742"},"modified":"2021-08-28T13:05:45","modified_gmt":"2021-08-28T18:05:45","slug":"narradores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viboralblog.com\/index.php\/2021\/08\/28\/narradores\/","title":{"rendered":"Narradores"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siempre me han llamado la atenci\u00f3n los narradores impacientes. Y no me refiero solo a los libros, sino tambi\u00e9n a las conversaciones de la vida real. La impaciencia es divertida, concreta, no tiende a extenderse demasiado, ni a irse entre las ramas, ni mucho menos a ensimismarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los libros, de hecho, no abundan los narradores impacientes. Lo m\u00e1s com\u00fan es justo lo contrario. Narradores que parecen tener todo el tiempo del mundo y que para contar cualquier cosa terminan hablando hasta de cuando eran ni\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese sentido, la escritura vuelve a parecerse demasiado a la vida real. Como las veces que uno se sienta por ah\u00ed en cualquier sitio y le toca junto a alguien que no para de hablar. O lo que viene siendo lo mismo: alguien que no tiene filtro para saber qu\u00e9 contar y qu\u00e9 no, y que empieza diciendo algo y luego termina en cualquier otra cosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y es que al momento de narrar, tal vez ese sea uno de los aspectos fundamentales. Porque hay gente que se pierde en detalles nimios, en un sinf\u00edn de asuntos que no interesan en absoluto y, para colmo, cuando llegan a lo verdaderamente importante, apenas lo mencionan de pasada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las conversaciones, en cambio, la edad influye demasiado. La gente joven es r\u00e1pida, concreta y, por lo general, no le interesa andar d\u00e1ndole tantas vueltas a las cosas. Con el paso de los a\u00f1os, por el contrario, se nota c\u00f3mo las conversaciones empiezan a girar en espiral. Las cosas se repiten de pronto m\u00e1s de la cuenta y comienzan a abarcar asuntos que, tiempo atr\u00e1s, no ten\u00edan la menor importancia. Como si, en cierta forma, adem\u00e1s, las personas terminaran pensando cada vez m\u00e1s seguido en voz alta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y no es que haya una forma mejor que otra. De hecho, cada una tiene su l\u00f3gica. Y su encanto. Aunque hay extremos. Claro. Como contar la cambiada de un bombillo o la t\u00e9cnica desarrollada a trav\u00e9s del tiempo para abrir de manera m\u00e1s f\u00e1cil un candado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sea como sea, las conversaciones son un misterio. De lo contrario, ser\u00eda imposible hablar durante horas y horas. De alguna manera, es como si todos acept\u00e1ramos entrar en un territorio loco y reaccion\u00e1ramos al primer impulso de todo lo que va surgiendo, sin tener que pensar demasiado. O nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para probarlo, bastar\u00eda con grabar una conversaci\u00f3n entre amigos y luego escucharla con los cinco sentidos en fr\u00edo. Sin lugar a dudas, todo sonar\u00eda de lo m\u00e1s absurdo e incoherente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso es tan divertido pensar que, muchas veces, uno mismo es esa persona que otros se encuentran por ah\u00ed, cuando se sientan en cualquier parte y terminan oyendo a alguien que habla sin parar de cosas que realmente no importan. Y que encima se repite y divaga y se pierde y navega feliz por las palabras, sin el m\u00e1s m\u00ednimo rumbo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siempre me han llamado la atenci\u00f3n los narradores impacientes. Y no me refiero solo a los libros, sino tambi\u00e9n a las&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2750,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[145],"tags":[173,155],"class_list":["post-2742","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ideas-sueltas","tag-gente","tag-libros"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/viboralblog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2742","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/viboralblog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/viboralblog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viboralblog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viboralblog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2742"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/viboralblog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2742\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viboralblog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2750"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/viboralblog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2742"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/viboralblog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2742"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/viboralblog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2742"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}