{"id":2723,"date":"2021-08-23T21:09:04","date_gmt":"2021-08-24T02:09:04","guid":{"rendered":"https:\/\/viboralblog.com\/?p=2723"},"modified":"2021-09-06T13:11:45","modified_gmt":"2021-09-06T18:11:45","slug":"ladrillos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viboralblog.com\/index.php\/2021\/08\/23\/ladrillos\/","title":{"rendered":"Ladrillos"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siempre me ha parecido curioso que alguien anteponga lo que llamamos arte a lo que llamamos vida, como si semejante cosa fuera posible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Empezando por el motivo m\u00e1s obvio. Que si quit\u00e1ramos la vida de la ecuaci\u00f3n, no se podr\u00eda hablar del tal arte ni se podr\u00eda hablar de nada. Pero adem\u00e1s, porque ante la cantidad de maravillas que conforman el mundo, resulta rid\u00edculo que alguien pretenda superar todo aquello con un par de pinceladas, unas notas, unos cuantos versos o una simple idea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sea lo que sea, el tal arte no tiene otro material que el ofrecido por la vida misma. Y en ese orden de ideas, los supuestos creadores no son (como antes) personas que dialogan con los dioses para bajarles obras provistas de un aura celestial a los humanos comunes y silvestres, sino simples manipuladores de los elementos que ya existen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPero que tiene su misterio? De eso no hay duda. Porque un artista viene siendo algo as\u00ed como un canal, una antena que capta cosas. Y adem\u00e1s el arte no se busca. Simplemente sucede. Aun as\u00ed, la informaci\u00f3n ya est\u00e1 flotando en el ambiente y, por lo tanto, los intermediarios no deber\u00edan atribuirse m\u00e9ritos excesivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hablando de la escritura, en particular, se supone que los materiales provenientes de la realidad son como especies de ladrillos con los que se pueden construir otros asuntos. Sin embargo, todo lo que se haga con esos ladrillos no es m\u00e1s que una distorsi\u00f3n, una b\u00fasqueda de sentido, y a eso se le suele llamar imaginaci\u00f3n. Algo incontrolable que habita en cualquier persona. Una fuerza indirigible que, de repente, halla c\u00famulos de relaciones secretas entre las cosas y logra que entablemos un di\u00e1logo \u00edntimo con las distintas capas del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto a los ladrillos, algunos autores (Svetlana Alexievich, por ejemplo) hacen todo lo contrario y abogan por el material ya existente: historias contadas, en las propias voces de las personas. En ning\u00fan momento buscan apropiarse de ello, ni tratan de embellecer nada, ni de dotar a las palabras de artificios que las hagan m\u00e1s atractivas y supuestamente art\u00edsticas. Simplemente pulen el ripio, y listo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vuelvo entonces a la separaci\u00f3n (absurda) que tantas veces se hace entre el arte y la vida. Como si una cosa fuera por un lado y la otra por otro, al estilo de la gente que dice sacrificar su vida en funci\u00f3n de su arte. Toda una moda que proviene de los siglos y que a\u00fan permea nuestro tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque claro, as\u00ed como los actores y las actrices tienen m\u00e1s \u00e9xito si son llamativos y apuestos, los artistas, y en especial algunos escritores, suelen vender una idea de sufrimientos y pesares que suele brindarles todo tipo de r\u00e9ditos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gente que no soporta ni disfruta la vida, pero que supuestamente tiene algo mucho m\u00e1s elevado a lo cual aferrarse. Y est\u00e1 muy bien tener una evasi\u00f3n, un refugio. Eso no se discute. Pero otra cosa muy distinta es creer que las cosas que uno mismo hace pueden superar a todo lo dem\u00e1s. Ya suena demasiado loco.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siempre me ha parecido curioso que alguien anteponga lo que llamamos arte a lo que llamamos vida, como si semejante cosa&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2775,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[147],"tags":[155,157],"class_list":["post-2723","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-escritura","tag-libros","tag-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/viboralblog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2723","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/viboralblog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/viboralblog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viboralblog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viboralblog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2723"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/viboralblog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2723\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/viboralblog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2775"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/viboralblog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2723"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/viboralblog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2723"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/viboralblog.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2723"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}